La importancia de los amigos para nuestros hijos

Entre los 10 y los 12 años, los niños suelen empezar a formar grupos de amigos; mientras que las niñas –por lo general– tienen grupos más cerrados donde comparten confidencias.  

 

Cuando se entra a la pre adolescencia y durante toda la adolescencia los amigos se convierten en parte central de nuestra vida. Esta etapa se caracteriza por formar parte del grupo y las amistades se vuelven más estrechas, pues generalmente pasamos más tiempo con ellas que con nuestra propia familia. Para nuestros adolescentes sus amigos son quiénes mejor los comprenden, los apoyan y ayudan.

 

Como padres, nuestro papel -además de ser un ejemplo a través del comportamiento con nuestros propios amigos- será el de fomentar su socialización y aprender a relacionarnos con sus amistades en un clima de confianza para saber qué hacen, cómo piensan y qué actitudes tienen.  

 

Propiciar la actividad social en eventos extraescolares, no imponerles amistades, escuchar sus anécdotas sin criticar a sus amigos y respetar sus sentimientos, son algunos de los consejos que nos dan los expertos para tener una buena comunicación con nuestros hijos a este respecto.