¿CÓMO EXPLICAR A NUESTROS HIJOS QUE PASAMOS POR UN MAL MOMENTO ECONÓMICO?

  • Habla la verdad con naturalidad.- Es importante hablarles con un tono natural y sencillo de la situación económica que se vive en casa. Cuando expliques los hechos, bríndales tranquilidad comentando que se trata de algo que seguramente podrán superar.

 

  • Abre la comunicación.- Deja siempre abierto el canal de comunicación con tus hijos para que puedan consultar todas sus dudas y expresen sus sentimientos. Los adolescentes, al contrario de los más pequeños, pueden entender más sobre el contexto mundial y pueden encontrar reconfortante una explicación más detallada.

 

  • Colaboración conjunta.- Hazlos partícipes y pídeles ayuda para reducir gastos y ser parte de la planeación familiar. Haz una lista con tus hijos y vean qué cosas son prioritarias y cuáles pueden esperar hasta mejorar la situación.

 

  • No dramatices.- Evita a toda costa volcar tus miedos y angustias sobre ellos. La forma en que hablas de tus preocupaciones influye en la interpretación que ellos hagan de la situación. Si bien, todos estarán cooperando en la reducción de los gastos, es importante que no se sientan culpables por pedir algo.  Simplemente hay que explicarles que en este momento hay cosas que sí podrán comprarse y otras no… y no pasa nada!

 

  • No muestres una actitud derrotista.- Nuestros hijos no tienen que ver a papá o mamá inactivos, deprimidos y desaliñados. Es muy importante que tus hijos te vean activo, sin añorar el pasado.

 

  • Asuntos de mayores.- Si bien explicarás la situación a tus hijos, hay temas que sólo deben tratarse entre mayores para evitarles cualquier sentimiento de culpa. Es importante que también evites discutir con tu pareja por temas económicos frente a ellos.

 

  •  Reajustando valores.- Aprovechemos esta crisis para reajustar nuestros valores familiares. De esta situación no sólo aprenderán que las dificultades hay que enfrentarlas con valentía, sino que hay una oportunidad de centrarse en lo verdaderamente importante: la relación con la familia, los amigos, el agradecimiento por nuestra salud, entre muchas otras cosas.