¿Cómo ayudar a nuestros hijos a ser responsables?

 

 

Aquí algunas recomendaciones:

 

  • Sé un ejemplo.- Respeta las normas, asume tus obligaciones y sé puntual, entre otros. No uses lo anterior como argumento para reclamar o compararte; enséñale que tu responsabilidad es algo que te llena de satisfacción. Tú eres el ejemplo más cercano que tendrá para imitar y siempre ayudará que revises primero tu propia conducta y rectifiques de ser necesario.  

 

  • Inicia con sus fortalezas.- Entre los más pequeños, un buen truco para empezar a hacerlos responsables es buscar sus fortalezas y gustos para darles actividades con las que se sientan motivados. Una vez que se sienten bien, es más probable que sean más responsables después con las tareas que no les gustan. Estas tareas deben ser continuas, de acuerdo a su edad.

ños, un buen truco es buscar sus fortalezas y gustos para darles actividades con las que se sientan motivados.  estupenda manera

 

  • - Cuando no se cumple con las responsabilidades asignadas es importante que nuestros hijos asuman las consecuencias de sus actos. Sabemos que en ocasiones resulta difícil, pero es necesario cumplir con las implicaciones que se establecen desde un inicio.

 

  • Tomar decisiones.- Siempre que sea posible, ofrece a tus hijos que elijan entre dos opciones. Tomar decisiones y asumir las consecuencia de lo decidido es una estupenda manera de hacerlo responsable. Si siempre decides por ellos, y no les brindas autonomía, difícilmente lograrás el objetivo.

 

 

  • Reconoce sus actitudes responsables.- Es importantísimo que reconozcas y felicites a tu hijo describiendo lo que está haciendo bien. Evita el uso de sobornos (como recompensas o regalos), pues no se trata de que hagan las cosas por una recompensa. Los niños disfrutarán tu alabanza y eso eleva las probabilidades de que repitan esa conducta.

 

 

  • Oriéntalo a la solución.- Siempre será mejor si en vez de decirle “¡Eres un irresponsable!” utilizas un lenguaje enfocado en resolver conflictos. Enfócate en el acto específico, por ejemplo: “Esta ropa sucia no está en el lugar que le corresponde. ¿Cuál sería una buena forma para que te acuerdes de ponerla allí?” ó “llegaste después de la hora que habías dicho. ¿Cómo te puedes asegurar que eso no vuelva a pasar”