¿Cómo podemos cultivar la paciencia?

Esta virtud, a la que muchas veces no ponemos atención, se debe practicar día con día para ayudarnos a ver las cosas de manera diferente y a ser más empáticos y comprensivos.

Algunos tips que podrían ayudarte son:

  1. Respira.- Cuando estamos perdiendo la calma nuestra respiración cambia completamente y retenemos mucho el oxígeno o respiramos con frecuencia exagerada. Respira honda y profundamente, hinchando de aire el abdomen. Esta respiración hará que tus niveles de cortisol disminuyan y te tranquilices.

  2. Escribe.- Si te es posible, ten una libreta en tu bolsa, en tu coche o en algún lugar cercano y práctico donde puedas escribir sobre la situación y los sentimientos que tienes al respecto (enojo, frustración). Escribir te ayuda a poner las cosas en perspectiva.

  3. No exageres tus pensamientos.- Hay situaciones que para todo el mundo son desesperantes, pero pensar que es insoportable no ayuda. Demorar un minuto más no va a cambiar nuestra vida.

  4. Identifica.- Es importante identificar qué personas o qué situaciones te hacen sentir impaciente. Igualmente, es importante tener claros nuestros objetivos porque es probable que estemos dedicando tiempo a cosas que no aportan valor y estamos dejando de hacer cosas que realmente aportan.

  5. Piensa, antes de hablar.- Cuando estés enojado no digas lo primero que pasa por tu mente. Piensa por un instante que además de herir los sentimientos de otros, puedes generar situaciones que después serán difíciles de superar.

  6. No corras.- Si cada vez que tu hijo te pide algo acudes corriendo para satisfacerlo, fomentas la gratificación inmediata, el gran enemigo de la paciencia. Es importante que tu familia aprenda a esperar.

  7. Asume tu responsabilidad.- En varias ocasiones perdemos la paciencia por situaciones que nosotros mismos provocamos. Asumamos nuestra responsabilidad (por ejemplo