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¿Cómo detectar signos de riesgo en nuestros adolescentes?

A diferencia de lo que la creencia popular afirma, la mayoría de los adolescentes salen de esta etapa de una manera saludable; sin embargo, como padres es fundamental estar atentos a posibles comportamientos que pueden implicar un riesgo mayor en su desarrollo.
  • Su círculo de amistades

    Siempre procuremos estar al tanto de los diferentes círculos de amistades en los que se mueven nuestros hijos. La necesidad de ser aceptados y pertenecer es muy importante en esta etapa y es vital que nuestros hijos tengan la suficiente seguridad en sí mismos para buscar grupos más saludables cuando sea necesario.

 

  • Abuso de alcohol y otras sustancias

     Si bien todos los adolescentes experimentan con alcohol u otras sustancias a esta edad, como padres podemos detectar la frecuencia con la que nuestros hijos hacen uso del alcohol, por ejemplo. Mientras más temprana sea la experimentación, aumenta la probabilidad de abuso en el futuro.

 

  • Cambio en patrones de alimentación o sueño

    Cualquier cambio drástico en la cantidad de comida que consumen nuestros adolescentes puede hablar tanto de un desorden alimenticio como bulimia y/o anorexia, o del inicio de una depresión. Mismo caso, un adolescente que duerme de manera excesiva, o muy poco, puede estar mostrando inminentes signos de depresión y/o abuso de sustancias.

 

  • Descuido de su imagen

     Por favor, no confundamos este punto con que no se arreglen como a nosotros nos gustaría. Se trata más bien de identificar cuando se sienten desmotivados para arreglarse, cuidarse a sí mismos y cumplir con reglas básicas de aseo.

 

  • Retraimiento o incapacidad de vincularse

    Todos conocemos la personalidad de nuestros hijos y podemos detectar cuando hay un cambio en su manera de relacionarse. Un excesivo desinterés por vincularse con su grupo de amigos o estar demasiado tiempo aislado puede ser un foco amarillo en el que tenemos que fijarnos.

 

  • Disminución en el rendimiento escolar

    Cuando un adolescente no espera nada de sí mismo o del futuro, no se siente motivado por lo que su desempeño académico puede significar para su vida futura. La mayoría de los adolescentes tienen una idea de lo que les gustaría hacer en el futuro, necesitan sentirse conectados a su sociedad y tener un propósito.

 

  • Lastimarse a sí mismo

    Las conductas agresivas ya sea con otras personas o con ellos mismos son focos rojos de algún desorden que hay que atender con un especialista.

 

Estemos con los ojos bien abiertos y no olvidemos que mantener una comunicación constante, abierta y honesta con nuestros hijos puede ser un factor determinante para detectar posibles focos rojos y hacerle saber que cuenta con nosotros y no está solo. En la Escuela Sierra Nevada contamos con programas de prevención para  cuidar a nuestros alumnos y acompañarlos durante la adolescencia, ¡conoce de qué se tratan!