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¿Eres una mamá o papá aprensivo?

Detrás de la sobreprotección generalmente se encuentran nuestros propios miedos e inseguridades. De ahí, la importancia de estar muy alertas a nuestras reacciones para evitar dañar a quienes más queremos.
A continuación, algunos consejos:
 
No ocultes información
La información que ocultas esperando que no sufra le impedirá en el futuro hacerse cargo de las situaciones. Debemos enseñarles a relacionarse con las limitaciones y las dudas para que pueda desarrollar recursos para afrontarlas. 
 
  • Déjalo equivocarse


     Un niño que no comete errores deja de desarrollar sus propios recursos para enfrentarse a la vida. Un estudio publicado en la revista Developmental Psychology reveló que es importante que los niños en la infancia temprana prueben cosas nuevas y resuelvan problemas por sí mismos, sin que los padres les digan qué hacer. Esto favorecerá su control de emociones e impulsos.

 

  • Aléjate de la sensación de que nadie hará el trabajo mejor que tú

    Si bien esta afirmación puede tener algo de verdad, esta posición limita a tus hijos de la posibilidad de estar cuidados por otras personas y socializar en casa de amigos, por ejemplo. El pensar que nuestros hijos corren riesgos físicos con otras personas y no dejarlos nunca al cuidado de alguien más crea niños hiperdependientes, que prefieren quedarse en casa si sus padres no van con ellos.

 

  • Caerse es necesario

     Muchos padres están todo el tiempo tratando de evitar que sus hijos se den golpes (literal -en la niñez- y metafóricamente -conforme van creciendo-). Sin embargo, esta actitud desarrolla niños inseguros, con miedo a lo desconocido. Es muy importante que se caigan, se levanten e identifiquen sus propios límites, calculando sus riesgos.

 

  • Dale confianza; no interfieras siempre

    Evita preguntarle a cada momento si necesita algo, o intervenir ante cualquier pequeña situación. Hay circunstancias que él va a poder resolver solo y eso lo llenará de confianza. El control obsesivo hace que nuestros hijos pierdan la confianza en sí mismos, pero también en los demás, evitando que sean personas seguras.

 

  • No quieras siempre ahorrarle que la pase mal

    Los niños lloran, gritan, se enojan y eso es necesario. Necesitan poder sentir para ponerle palabras a esos sentimientos. Si lo que hacemos es evitarles a toda costa que la pasen mal, les estamos negando la oportunidad de conectar con sus sentimientos, produciendo gran inseguridad y tensión interna.

Por último, no olvides que es importante que tus hijos sepan que estarás ahí cuando soliciten ayuda, pero que tu presencia no es una limitante para que él tenga sus propias decisiones.

En la Escuela Sierra Nevada queremos hacer equipo contigo para juntos construir el futuro. ¡Visítanos y conoce nuestra propuesta educativa!